Manual de instrucciones para psycapearse antes de la competición

Cómo conseguir un estado de ánimo que te permita sentir confianza, seguridad, buenas sensaciones antes de la competición (del partido, de la prueba):
1. Intenta buscar con qué se relaciona ese derrumbado estado de ánimo. Antes de nada, antes de calentar, siéntate en un banco, tu solo, y piensa si hay alguna causa con la que se relacione tu desánimo. No es fácil hallar la razón por la que estemos así; lo más probable es que solo sintamos una desganada sensación corporal, o bien un desanimo mental, sin saber el por qué.
2. Pero si haces el esfuerzo de seguir pensando quizá encuentres que te sientes mal por algo que te ha ocurrido hace poco, algún un conflicto, alguna preocupación, algo que te ha molestado; cosas de este tipo: que tu chica o tu padre que te dijeron que vendrían a verte y en el último momento no han venido poniendo una mala disculpa, o que tu entrenador al entrar en el vestuario ha hablado con los otros y a ti te ha dejado de lado, o te ha dicho que te quedas en el banquillo. Esas cosas que te quedas rumiándolas y no te dejan despegar y centrarte en lo tuyo que es la competición.
3. Puede ser que pensando, pensando, llegues a la simple conclusión de que el mal cuerpo, y por tanto el bajo ánimo, proviene de que anoche tardaste en dormirte, o de la digestión que está siendo lenta y pesada, o de que hace calor y no te has hidratando, o de que se te baja la tensión al nivel del mar, o de falta de hierro pues no has hecho caso de los últimos análisis y, o ese dolorcillo en el tobillo… En fin, causas físicas, no mentales.
4. Si no lo relacionas con ninguna causa no te preocupes. Sáltate los siguientes dos puntos, 5 y 6, pero continúa en el 7. (En siguientes entradas del blog explicaremos qué hay que hacer cuando no encuentras la causa)
5. Estás sentado en el banco y tienes que ir a calentar. Rápidamente, en dos minutos, tienes que encontrar una solución para que te desaparezca esta preocupación o este malestar corporal. Esta competición es muy importante para ti ¿no? Ahora no puedes solucionar eso que te preocupa: hablar con tu novia para aclarar las cosas (o con tu novio, o con tu padre, o con tu entrenador o entrenadora). Decide que eso lo harás mañana. Cuando tomes esa decisión tu mente se quedara tranquila y podrás cambiar a un pensamiento más productivo para este momento. Trae a tu mente alguna competición en la que te sintieses a gusto, seguro: alguna ocasión en la que hayas experimentado seguridad, confianza. Métete en ella, imagínatela. Recupera esa sensación; si entonces vez pudiste estar bien, ahora también, ¿por qué no?
6. Si el problema no es de cabeza, sino que sientes pesado el estómago, si no estás a punto porque dormiste poco, si todavía te fastidia una vieja lesión…, es decir si el malestar es corporal, permanece unos minutos más sentado y relájate (en próximas entradas te enseñaremos a hacer uso de la relajación) y además bebe agua, decide que en futuras competiciones harás la comida más alejada de la competición. O sea, actúa, toma una decisión y tómate un tiempo mayor sentado en el banquillo para recomponerte (toma aire, respira lentamente, relájate).
7. Calienta siendo muy consciente del ejercicio que haces, de la carga progresiva que metes a tus músculos, a las articulaciones, a la mente que piensa en la estrategia. Métete mucho en la técnica de calentamiento. Comprobarás que al poco rato sentirás hormiguillo en el cuerpo, pero del bueno, que te apetecerá charlar con los compañeros, en definitiva, que habrás recuperado el humor.
8. La prueba que dará comienzo dentro de 20 minutos, ya no es el monstruo de siete cabezas, sino un reto al que vas a disfrutar. Ahora estás psych up.

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CUÁNDO SIRVEN ESTAS INDICACIONES
Estas recomendaciones sirven para cuando es fácil hallar un motivo con el que se relaciona ese bajón que se produce de vez en cuando en las competiciones (también sirve para los entrenamientos). Pero si ocurre con frecuencia, si no consigues encontrar una razón, si aun encontrando las causas no eres capaz de apartar el problema del pensamiento, tendremos que aplicar otros remedios. (Los verás en siguientes entradas).
Y si un día que estés de bajón intentas aplicar estas recomendaciones y sigues igual, me maldices y rabias un poco contra mí. No me preocupa. La competición es un juego, el deporte es un juego. Y en todo juego tiene que haber, aunque solo sea una pizca, algo de azar, de suerte. Podría ser que ese día te tocó ese azar.

Lo breve, si bueno,…INSTRUCCIONES DE USO

 

¿Recuerdas el Manual de instrucciones para psycapearse antes de la competición?

cama elasticaAquello estaba muy bien para los que quieran entretenerse con la introspección.

Pero si la olla no es que se vaya, sino que está ya perdida, no queda otra que recuperarla. Simplemente: pon en marcha la fórmula mágica: pensamientos /respiración/ relajación, toda entera.

1. Empezamos por la Respiración: estírate, inspira, llena a tope el pulmón, haz la respiración honda, profunda, pausada.

2. Al tiempo que expulsas el aire, suelta el cuello moviendo la cabeza, baja los hombros, suelta brazos. Hazlo de manera fuerte, rápida, explosiva. Todo al la vez. “Respirar y soltar”

3. Haz tres veces seguidas el punto anterior, (el número de veces no importa tanto, pueden ser dos o cuatro)

4. Mientras lo haces no pienses en otra cosa. Piensa solo en las sensación que deja el aire al pasar por la garganta, el bienestar de la relajación, en los crujidos del cuello al estirarse, el cambio de tu boca que sonríe ahora.

5. Debes repetir la serie de tres ·”respirar y soltar”, cada poco rato. Cada pocos minutos vuelve a “respirar y soltar.” Así varias veces hasta que veas que empiezas a sentirme mejor.

6. Mis pensamientos han cambiado, te dirás. Si has seguido los pasos anteriores, comprobarás que aquellas preocupaciones que invadían tu cabeza, misteriosamente ha desaparecido. Tu cabeza (la olla) puede estar en cosas más útiles: hablar con el compañero de al lado, calentar, no perder calor, visualizar los puntos difíciles de la competición, verte en el podio…; cualquier cosa que te de fuerza.

Ya está